La democracia inédita de los Garcías

Página Siete, 15/12/2018

17 de julio de 1980: el General Luis García M. desconoce una elección democrática y toma el poder mediante un cruento golpe de Estado cuyo objetivo era perpetuarse en el gobierno durante 50 años.

La manera de conseguirlo era la clásica: clausura del Congreso, intervención de las instituciones, cierre de radios “subversivas”, mordaza a la prensa, carta blanca a los órganos de represión del Estado (los “paramilitares”) y compra de dirigentes sociales, policías y comandantes militares para asegurar lealtad. En medio de montajes y “fake news”, para el ciudadano común la recomendación era “andar con el testamento bajo el brazo”; para los opositores más recalcitrantes la disyuntiva era la cárcel o el exilio y, en casos extremos, la morgue.

A este proceso el “antiimperialista” García lo denominó “democracia inédita”.

En los hechos, esa dictadura no duró ni dos años, aislada internacionalmente  (con excepción de sus camaradas argentinos) y corroída por la corrupción y la crisis económica galopante, pero las consecuencias de esa aventura se sintieron los años siguientes hasta desembocar en la hiperinflación y el programa de ajuste estructural del año 1986.

Casualmente, en una reciente entrevista a un medio impreso, otro antiimperialista García ha defendido su original “democracia inédita” que le permitiría retener el poder los próximos 500 años.

¿Cómo lograrlo? Cuales conversos sin fe, el nuevo comandante García y sus acólitos se ponen máscaras para aceptar tácticamente la vigencia de las odiadas instituciones democráticas y los valores universales. De ese modo pueden alcanzar su objetivo manteniendo una democracia formal, sin paramilitares  ni torturas físicas. De hecho, la represión logra infundir el miedo en los adversarios y la democracia inédita pretende, en el fondo, que la población la acepte también por miedo.

La “democracia del Siglo XXI” que vivimos hoy en Bolivia consiste en mantener las instituciones bajo el control de la “ineptocracia” servil al poder: ahí tenemos una Asamblea Levantamano Plurinacional para aprobar las contadas normas que el Poder Ejecutivo no puede sancionar mediante decreto; ahí están los Tribunales de Justicia, cuyos miembros ejercen sin el respaldo del voto popular; asimismo, se tiene un sinnúmero de autoridades puestas interinamente para que no tengan poder autónomo.

La nueva democracia inédita consiste también en utilizar a “parafiscales” y jueces para perseguir a opositores y críticos; en asfixiar a la sobreviviente prensa libre con impuestos, controles abusivos y negación de la generosa publicidad estatal; en adormecer con el opio de la prebenda a dirigentes sociales, policías y militares; en vender infraestructura escolar como si fuera educación liberadora.

En síntesis, la nueva democracia inédita consiste en meterle primero y arreglarlo después (en eso, ni la Segunda Ley de la Termodinámica se salva), gracias al control generalizado de las instituciones del Estado. Así fueron cayendo, una tras otra, las diferentes máscaras del régimen: la indigenista, la ecologista; la de la austeridad, de la palabra empeñada, del sometimiento a la Constitución; la de la fábula del “ama sua, ama llulla, ama quella”.

Las similitudes entre ambas democracias inéditas se han acentuado a raíz del Referendo del 21F que ha abatido la última máscara – la del respeto al voto popular – revelando los groseros sofismas que han destrozado la institucionalidad y están arriesgando la paz del país.

¿Qué hacer ante tantas bravuconadas del totalitarismo?  Se me ocurre, entre otras legítimas, la receta del Adviento: vigilancia, espera y esperanza, a contramano de la resignación a la cual nos quieren empujar los actuales impostores.

Anuncios
Categorías:política y economía

Binomios

Página Siete, 1/12/18

Me había propuesto escribir sobre hidrocarburos, en particular sobre la inclinación del ministro del ramo a distorsionar sistemáticamente la realidad, pero, como al poeta César Vallejos, “solo me sale espuma”. Por eso, me subí a la palabra de la semana, el“binomio”, para darme un paseo  sobre significados e implicaciones de ese sustantivo.

Binomio es una palabra de origen griego, compuesta por “bi” (un par, dos) y “nomos”, que significa término,parte, norma, nombre. Por tanto un binomio es un conjunto de dos elementos. Bicicleta,bípedo, bizcocho (galleta cocida dos veces), binocular y bisagra son sencillos ejemplos del uso del prefijo bi-, mientras que, de modo más rebuscado, “bidente”- un apodo que hace años se ganó un dirigente sindical- es un vidente que tiene solo dos dientes. Más de dos términos hacen  un polinomio, donde “poli” significa  muchos, como en la poligamia, esa extraña patología que suele hacer trizas el binomio matrimonial.

Sospecho que el ÓrganoElectoral Plurinacional (OEP) ha preferido el término “binomio” (entendido como conjunto de dos candidatos) a sus sinónimos (dúo, pareja, dueto, dupla, yunta) con la mirada puesta en el significado algebraico de esa palabra. Sin embargo, el OEP debería haber hablado de binomios y binomias, por una elemental igualdad de género. Ese imperdonable descuido ameritaría la anulación de las elecciones primarias más que por su costo insulso o por el pandemonio de las falsas militancias.

Volviendo a las raíces matemáticas, los dos elementos de un binomio suelen ser números o letras; reales o imaginarios; concretos o abstractos, susceptibles de suma o resta. Entre los binomios de letras se ha hecho famoso el binomio C y M, en el cual no se busca el resultado, sino el origen de esas letras. Una comisión especuladora de alto vuelo se ha roto el coco para explicar qué es C y qué es M; en realidad para hacer coincidir C y M con lo que querían que fuera, cuando cualquier estudiante podía haberles indicado que CM es centímetro. Casualmente una insidiosa serpiente yoperojobobo mide unos 70 cm.

Siguiendo con la similitud algebraica, los binomios no triviales deben ser diferentes: dos mesas no hacen un binomio, pero “mesa y piedra-za” sí lo hacen. Un binomio puede contener valores mixtos (cerveceros y espirituales),  materiales (gallo y barriga), coloridos (rosado y katarista). Sin embargo, me rehúso a considerar a los binomios espurios a los que Bolivia dijo NO. Se trata de binomios que  no tienen soluciones y solo traen problemas. Si lograran forzar su participación, nunca deberían ser legitimados, ni antes, ni durante, ni después.

Un importante resultado matemático que hay tomar en cuenta en el momento de potenciar a un binomio es: un binomio al cuadrado no es lo mismo que un binomio de cuadrados.

¿Cómo construir un Binomiode candidatos? Una teoría dice que los dos debe ser diferentes, número y letra, (3+b), porque sus funciones lo son (ejecutiva y legislativa). Otra corriente afirma que los dos deben ser complementarios, vocal y consonante, (a+b), debido a que la Constitución Política mezcla las funciones respectivas y ahora el Vice es un ministro y el Presidente dirige con control remoto la Asamblea.

Sin embargo, si se construye un binomio solo en función de un hipotético rédito electoral (occidente-oriente; eje-periferia; varón-mujer; indígena-mestizo) se pierde devista lo esencial: el Binomio no se construye solo para ganar una elección sino para gobernar; para lo cual se requiere coordinación, lealtad, complementariedad de destrezas y comunión de principios y objetivos.

Acabamos de conocer varios Binomios. Corresponde a los electores discernir cuáles son problema y cuáles solución.

Elecciones corridas

Página Siete, 17/11/2018

Leer más…

El etanol: un combustible turbio

Página Siete, 10/11/18

La nueva gasolina “Super Etanol 92” o RON92 ya está a la venta, razón por la cual me concentraré solo en sus implicaciones económicas, contestando las siguientes preguntas: Leer más…

La hermanastra

Página Siete, 3 de noviembre de 2018

“La Política” y “La Economía”, reza una metáfora que inventé, son los nombres de dos hermanas, siendo la primera mucho mayor que la otra. Ambas obedecen a un tutor (El Gobierno). Leer más…

La entropía social en Japón

Página Siete, 20/10/2018

Uno de los retos de los historiadores es hallar las razones del colapso de grandes ciudades de la antigüedad, como Tiwanaku en Bolivia, centro de una de las civilizaciones más importantes en las Américas, que colapsó alrededor del año 1000 d.C. Generalmente se atribuyen esos colapsos a factores externos (desastres naturales, invasiones) o internos (guerras civiles, sobrepoblación, crisis económicas). Leer más…

La certificación de los peces

Página Siete, 8 de septiembre de 2018

Un pueblo tiene unas lagunas gracias a cuyos peces logra sobrevivir. Como la pesca en esas lagunas

requiere profesionalismo y sostenibilidad, el pueblo escogió a una empresa para que las administre. Leer más…

Categorías:Uncategorized