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Archive for the ‘ciencia y sociedad’ Category

Supersticiones del año bisiesto

Este año 2016 es bisiesto, lo que significa que el mes de febrero tiene 29 días, y eso sucede cada cuatro años. Considero que todos conocen la historia del calendario y la razón de introducir un año de 366 días cada cuatro años (calendario juliano) con excepción de los fines de siglo que no son divisible por 400, como 1700, 1800 y 1900 (calendario gregoriano). Por eso en esta columna me concentraré en la etimología del término “bisiesto” y sus vínculos con la política y la superstición.

Al final de la República Romana el calendario civil tenía 12 meses y un total de 354 días. La diferencia con los 365 días del calendario solar se arreglaba añadiendo después del 23 de febrero un  mes de 22 o 23 días (mes “mercedonius”) cada dos años. El cambio estaba a cargo del Sumo Pontífice, quien le vio rápidamente el negocio al asunto: podía aumentar días al mandato de sus amigos políticos (cónsules y pretores) para prorrogarlos en el poder. Recientemente hemos visto, en Venezuela y Argentina, todo lo que se puede hacer en un día más en el poder, aunque sea el último. Asimismo, para buscar prorrogarse en el cargo, en Bolivia ya no es necesario manipular el calendario: es suficiente hacerlo con la constitución. Obviamente, existían también en Roma intereses económicos: aumentar al calendario un mes o un día afectaba a los vencimientos de las deudas, de las cuales casi ningún romano se libraba.

La confusión reinante en los dominios romanos debido a casi tres meses de diferencia entre el calendario civil y el solar  fue resuelta científicamente por el astrónomo egipcio Sosígenes y administrativamente por el “dictador perpetuo” Julio César el año 46 aC. Se la conoce como la reforma “juliana” del calendario, mediante la cual febrero pasaba a tener 29 días. Sin embargo Julio César, supersticioso como todos sus paisanos, colocó el día que había que añadir cada cuatro años después del 23 de febrero, siguiendo la tradición. Pero ese día ahora estaba ocupado por el 24 de febrero (sexto día antes de las calendas de marzo), así que repitió el 24 de febrero, llamando a ese año “bisextus” (bisiesto). Además, haciendo caso a los “llunkus” que siempre rodean al poder, renombró el quinto mes contando desde marzo (“quintilius”) con su nombre (julio), el cual, por ser impar, era considerado un mes fausto.

El sucesor del Julio César, el emperador Augusto, no quiso ser inferior a su tío, y se atribuyó el sexto mes, “sextilius”, que entonces tenía 30 días. Por decreto imperial, lo rebautizó como agosto y, por supersticioso,  le aumentó un día, quitándolo a febrero que, por ser el mes dedicado a los difuntos, era infausto “per se”. De ese modo, febrero se quedó con los 28 días actuales sin que nadie protestara bloqueando las carreteras del imperio.

Los que sí provocaron tumultos fueron los londinenses cuando en el año 1752 su Gobierno decidió poner en práctica, con casi dos siglos de retraso, la reforma “papista” del calendario gregoriano. De hecho el astrónomo Johannes Kepler había comentado sarcásticamente, por el año 1600, que los luteranos preferían estar en desacuerdo con el sol a estar de acuerdo con el Papa. En realidad, la razón del motín de Londres  fue el rumor que los 11 días, eliminados para ajustar el calendario, no iban a ser  remunerados.

Finalmente, en cuanto a los mitos en torno a los “infaustos” años bisiestos, es suficiente reflexionar que un mismo evento puede ser propicio para unos e nefasto para otros, como está aconteciendo con el follón en torno a  la empresa china CAMCE y su reparto y como sucederá con el resultado del Referéndum del 21 de  este mes.

Así que ¡a gozar sin temores del día extra que nos regala (sin paga extra) este año bisiesto!

Publicado en Página Siete el 11/1/2020

Publicado también en Los Tiempos, La Patria, El Día, Agencia de Noticias Fides, El Correo del Sur.

El Área 51 y los alíenos encubiertos

Una llamada de mi hija, intrigada por la controversia en torno a los “secretos” de la base aérea norteamericana “Área 51”, me obligó a revisar la información actualizada en torno al gastado tema de los OVNIS.

El Área 51 es una base aérea aislada que cubre una superficie equivalente al Salar de Uyuni. Está ubicada en una zona destinada a pruebas nucleares en el desierto de Nevada. Al comienzo, las condiciones de vida en el Área 51 eran tan poco atractivas que sus creadores la llamaron Rancho Paraíso o Tierra de los Sueños, parecido al futuro que nos pintan los candidatos anticonstitucionales (más cerca de un Maduro que de un futuro).

Construida en los años ’50, en el contexto de la guerra fría, con el fin de probar aviones espía supersónicos, el Área 51, debido a su inaccesibilidad y al máximo hermetismo impuesto a sus 1500 residentes, se ha convertido en el caldo de cultivo ideal de teorías conspirativas y esotéricas.

Los técnicos tenían prohibido mencionar, incluso a sus parejas, qué trabajo realizaban; se encubrían diciendo que reparaban televisores; al igual que nuestro Presidente cuando dice que gobierna el país, mientras en realidad juega fútbol, discursea y se la pasa volando.

De hecho, gran parte de los famosos avistamientos de OVNIS en los EEUU se relacionan hoy con los casi tres mil vuelos supersónicos de los aviones espía U-2 y similares, realmente “objetos desconocidos” para pilotos y pasajeros de aerolíneas comerciales.

La “inversión” de más de 20 M$ del Gobierno de los EE. UU. en investigar los OVNIS es en realidad un gasto insulso, similar a las “inversiones” del Gobierno de Evo en elefantes blancos. En efecto, a la fecha no existe la más mínima evidencia de un objeto “extraterrestre” no natural, menos aún de seres extra planetarios. La famosa “paradoja de Fermi” y el “postulado de Gell-Mann” llevan a inferir que la falta de evidencia es, en este caso, evidencia de falta. Personalmente apuesto a que la NASA hallará evidencias de la existencia de alíenos antes que el candidato anticonstitucional acepte participar en un debate o en entrevistas serias.

La fama de esa base, que es reavivada periódicamente – como los incendios en nuestros bosques- por “revelaciones” remuneradas en proporción al morbo de la gente por esos temas, ha vuelto a los titulares a raíz de una broma estudiantil hecha por Facebook, mediante la cual se invitaba a invadir el Área 51 para develar los presuntos secretos allí guardados. Eso sucedió en julio pasado y, aunque no se ha registrado un incremento relevante del frívolo turismo que suele haber en las cercanías de esa base, hubo advertencias y amenazas de la seguridad militar, hecho que, desde luego, logra retroalimentar las teorías conspirativas.

Una de las teorías más extravagantes afirma que los alíenos están ya entre nosotros, en todo lado, pero encubiertos, mimetizados como si fueran humanos comunes y corrientes, actuando, sin embargo, en función de intereses anti civilizatorios. También en Bolivia, ¿por qué no?

Pensándolo bien, esa teoría no es tan descabellada si miramos atentamente a nuestro alrededor.

Pensándolo bien, no parecen humanos los fiscales, jueces y magistrados que administran la (in)justicia como lo hacen ellos. Incluso se sospecha de colonias de alíenos.

Pensándolo bien, un Tribunal Supremo Electoral, tan parcializado y funcional al oficialismo como es el nuestro, debe haber sido traído de algún rincón oscuro del universo.

Pensándolo bien, los guerreros digitales que salen de las alcantarillas oficialistas usan armas y estrategias más propias de sucias guerras galácticas que de contiendas electorales terrícolas.

Pensándolo bien, esos alíenos se escudan detrás de una minoría; 35%, quizás.

Página Siete, 5/10/2019

Categorías:ciencia y sociedad, humor

Alexander Humboldt, el descubridor científico de América

Homenaje a los 250 años de su nacimiento

En Bolivia el nombre de Humboldt está asociado con plazas (en Calacoto), avenidas (en Cochabamba) y colegios alemanes (en Sucre), pero poco se conoce de su larga vida y, aun mas, de su vasta trayectoria científica y humanista.

En el marco de la celebración, coordinada por la Embajada Alemana, de los 250 años del nacimiento de Alexander Humboldt, este articulo pretende mostrar algunas facetas de la vida y obra de uno de los últimos “polímatas” (un término griego que podríamos traducir como “hombres multidisciplinarios”) de la historia moderna.

  1. El científico polifacético

El barón Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander Freiherr von Hulmoldt (en breve Alexander Humboldt) nació en Berlín el 14 de septiembre de 1769 en el seno de una familia aristocrática prusiana. Su hermano mayor, conocido como Wilhelm  Humboldt, fue un destacado filósofo, pedagogo, lingüista y diplomático.

Después de completar sus estudios de geología en Gotinga y Freiburg, Alexander Humboldt a los 24 años asume el cargo de Superintendente de Minas de Prusia, escribe su primer artículo y fortalece sus ideas liberales, en simpatía con las de la Ilustración y la Revolución Francesa.

El año 1796 muere su madre dejando una herencia monumental para la época que Alexander pronto monetiza para emprender viajes de estudio e investigación. Tres años después, gracias a las credenciales otorgadas por el rey Carlos IV y el respaldo de su fortuna personal, emprende un viaje hacia América (1799-1804) en compañía del botánico francés Aimé Bonpland. De regreso a Europa, se establece en Paris, donde conoce y comparte ideales con el joven Simón Bolívar,  y concluye, hasta 1834, la memoria del viaje a América en treinta tomos.

Cuando su fortuna empieza a menguar, regresa a Berlín al servicio del Rey de Prusia, destacándose como popular y brillante conferencista. Emprende también su obra más ambiciosa, Kosmos, fiel reflejo de su personalidad polímata. Alexander Humboldt muere en Berlín el año 1859, en el umbral de los 90 años.

  • Explorador de América

Al zarpar de La Coruña el 5 de junio de 1799, la meta de Humboldt y Bonpland era llegar a Cuba, pero la corbeta “Pizarro” por razones sanitarias tuvo que desviarse a Venezuela, cuyo territorio fue objeto de una minuciosa exploración geográfica, geológica, minera, botánica, ornitológica y hasta espeleológica.

Desde Cartagena de las Indias los dos exploradores deciden emprender un azaroso viaje por tierra, remontando el rio Magdalena y ascendiendo por la cordillera hasta Santa Fe de Bogotá, para luego seguir por tierra hacia Quito y Lima. En Ecuador Humboldt suma la volcanología a su red de intereses científicos y en Perú añade otras dos importantes áreas científicas: la antropología, mediante el estudio de culturas indígenas ya contaminadas por la influencia española, y la oceanografía, a la cual contribuyó con mediciones y la descripción de la que se conoce hoy como la Corriente de Humboldt. Se trata de una corriente marina fría que nace en las costas del sur de Chile y llega hasta el Ecuador, cuyas consecuencias son la abundante pesca y el clima árido de la costa que baña. Ocasionalmente esa corriente es desplazada por aguas calientes provenientes de Australia, dando lugar al famoso fenómeno del Niño.

El año 1803, Humboldt y Bonpland en el viaje de regreso a Europa pasan por Nueva España (México) donde realizan diferentes estudios y en marzo de 1804 visitan los Estados Unidos donde Humboldt encuentra al Presidente Thomas Jefferson, un alma gemela por el amor a la ciencia y a las ideas liberales, con el cual mantendrá una larga amistad epistolar.

Sin embargo, en los encuentros con Jefferson Alexander Humboldt pecó, en el mejor de los casos, de ingenuo. Es un hecho comprobado que pasó a los norteamericanos valiosa información acerca de Nueva España, sus recursos naturales y su débil institucionalidad, lo que dio alas a la política expansionistas de los EEUU desplegada en los siguientes años.

De todos modos, los viajes y las investigaciones realizadas, plasmadas en sus escritos, le hacen merecedor con toda justicia del título de “descubridor científico de América”.

  • Amigo de Bolívar y mentor de Darwin

Humboldt fue un personaje muy reconocido en su vida y un incansable escribidor de cartas mediante las cuales se relacionaba con personalidades del mundo científico y político. Quisiera mencionar a dos de esas personalidades que son de particular interés para América y las ciencias naturales.

La relación de Humboldt con Simón Bolívar (un joven de 21 años) se consolidó en el viaje que hicieron juntos a Italia a fines de 1804. Se sabe que en Nápoles escalaron juntos el Vesubio y se asume que, junto a temas científicos que permitían al científico recién llegado de América de lucirse,  hablaron de las condiciones socio-políticas de la sociedad hispanoamericana, la esclavitud y la necesidad compartida de liberar a América de la dominación española.

También es de suponer que Bolívar se hizo de los mapas geográficos de Venezuela y Colombia, los que eventualmente fueron de gran utilidad durante sus campañas militares. Más tarde, sin posibilidad de volverse a encontrar, la correspondencia epistolar entre ambos revela una admiración mutua.

Charles Darwin era 40 años mas joven que Humboldt y su obra maestrea (El origen de las especies) vio la luz el mismo año que murió Humboldt.

Darwin tuvo acceso a la edición inglesa de la obra de Humboldt acerca de sus viajes a Hispanoamérica, antes de emprender su viaje en el Beagle (1831-1836). Después de un contacto epistolar, finalmente los dos científicos tuvieron un encuentro formal e intrascendente en 1842. La influencia de Humboldt se refleja en el interés de Darwin por la geología. En palabras de Darwin: “toda la trayectoria de mi vida se debe a haber leído y releído de joven su Narrativa personal”.

En resumen, Darwin aprendió de la lectura de Humboldt la curiosidad por viajar y la importancia de la Geología para el génesis de la gran síntesis de la Evolución.

Alexander Humboldt no llegó a Bolivia, pero, debido a su influencia sobre el Libertador y su valorización de la geografía y geología de América, ese gran polímata del ‘800 merece el reconocimiento y la gratitud también de nuestro país en la celebración de los 250 años de su nacimiento.

Publicado en IDEAS de Página Siete el 1/09/2019

El Postulado de Gell-Mann

Página Siete, 1 de junio de 2019

En el umbral de los 90 años, ha fallecido Murray Gell-Mann, uno de los gigantes de la Física del siglo XX. Norteamericano, de familia judía originaria de Austria y ganador del premio Nobel de Física en el año 1969, Gell-Mann es celebrado por el destacado aporte a la formulación matemática de la teoría de las partículas elementales, gracias al ordenamiento y clasificación que realizó en los años ’60, replicando en la física nuclear la hazaña del ruso Dmitri Mendeleev en la Química (tabla periódica de los elementos), cien años antes.

Murray Gell-Mann fue un genio científico “renacimentista”, no sólo por su cultura universal y la constante atención a los temas políticos y sociales, sino también por el interés en diferentes campos de la ciencia que cultivó hasta sus últimos días.

Se reconoce su paternidad, de manera especial, en el “bautizo” de conceptos y propiedades de la microfísica. De hecho, Gell-Mann acuñó el término “quarks”, un nombre tomado de un pasaje de la novela Finnegan’s Wake de James Joice (“Three quarks for Muster Mark!”), para los fundamentales e inaccesibles ladrillos de la materia que pusieron orden en el “zoológico” de las partículas elementales producidas por los grandes aceleradores. De igual manera, el genial físico bautizó las propiedades de los quarks con términos exóticos, como “extrañeza” y “color”, dando vida a la elegante y precisa teoría llamada “Cromodinámica Cuántica”.

Al margen de su brillante trayectoria científica, me ha vuelto a la mente, en estos días, el poco conocido “Postulado de Gell-Mann”, que no es una ley o un resultado científico, sino tan solo una conjetura razonable, amparada en la experiencia.

El “Postulado de Gell-Mann” afirma, en síntesis, que “lo que no está prohibido debe suceder” y tiene dos implicaciones relevantes. Por un lado, si una teoría no prohíbe ciertos procesos, éstos en algún momento deben ser detectados (piensen en las ondas gravitacionales). Al contrario, si un proceso no es observado a pesar de no estar prohibido, debe existir un motivo, generalmente una nueva ley que impide que ese proceso suceda (el caso del éter). De hecho, las preguntas suscitadas por efectos permitidos, mas no observados, de las colisiones atómicas abrieron las puertas a nuevos hallazgos teóricos.

Desde luego, Gell-Mann formuló su Postulado pensando en las aplicaciones al microcosmos, pero nada impide usar su Postulado en otros campos del conocimiento.

Por ejemplo, la existencia de vida extraterrestre no está prohibida por ninguna ley científica, de modo que, de acuerdo con el Postulado, en algún momento debe hallarse vida en otros lugares del Universo o, en su defecto, deberá buscarse una razón para su no existencia.

Adaptado al Derecho, el Postulado se parece mucho a la máxima: lo que no está prohibido está permitido… y sucederá impunemente, hasta que se lo prohíba. Sin embargo, la burocracia suele sanarse en lo sano y matarnos de rabia, aplicando otro principio: lo que no está expresamente autorizado, está prohibido.

Asimismo, los organismos genéticamente modificados y los agrocombustibles no están expresamente prohibidos en la Constitución Política vigente, la cual seguramente fue redactada con el fin de que en algún momento se los permitiera, como se está haciendo alegremente hoy.

Finalmente, la repostulación de Evo Morales, prohibida por la Constitución y negada por el pueblo del 21F, parece confirmar que toda regla tiene excepciones. Sin embargo, el mismo Postulado de Gell-Mann permite a los opositores avizorar que la derrota electoral del oficialismo, al no estar prohibida por ninguna norma, puede y debe suceder; a no ser que existieren mecanismos ocultos para imponer la perpetuación en el poder.

Inaceptable injerencia interna de la FAO

(Página Siete, 20/04/19)

Al hablar de Theodor Friedrich no nos referimos al teólogo protestante alemán Theodor Friedrich Stange (1742-1831); ni al astrónomo Theodor Friedrich von Schubert (1758-1825); tampoco al botánico Theodor Friedrich Julius Basiner (1816-1862); menos al antropólogo Theodor Friedrich Wilhelm Poesche (1825– 1899); sino a Theodor Friedrich a secas, actual representante de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO-ONU) en Bolivia. Las recientes declaraciones de ese funcionario acerca de la “fatal decisión” del Gobierno del hermano Evo de fomentar los agrocombustibles (bioetanol y biodiesel) representan una burda e inaceptable interferencia en la soberana y exitosa política energética de nuestro Gobierno.

Para empezar, el señor Friedrich parece actuar como un trasnochado ambientalista, seguidor de los desvaríos del comandante Fidel, según el cual “los alimentos son para la vida y no para las máquinas”; una patraña que, en un momento de ofuscación, fue copiada y reproducida hasta por el mismo “enviado de dios”, sin reparar en que el astuto comandante usaba la tierra cubana para producir “alimentos” tales como tabaco y ron. Lo sentenció, con precisión matemática, nuestro Vice: “No somos guardabosques del Norte”. Por tanto talaremos selvas, permitiremos el uso indiscriminado de OGM y explotaremos las Áreas Protegidas, con tal de quedarnos en el poder.

Lamentablemente, el Representante de marras desconoce la realidad boliviana. Desconoce los logros de la “nacionalización” y de la industrialización y se hace eco de las mentiras y calumnias de los opositores que ven en los agrocombustibles un acto de desesperación ante la baja producción de gas, la creciente importación de líquidos y la incapacidad de la agroindustria de competir en los mercados regionales. ¡Nada más falso! ¿No ha reparado el burócrata internacional en que, si el Gobierno quisiera favorecer a los agroindustriales, fijaría un precio del bioetanol más barato que la gasolina? ¿No se ha enterado el injerencista extranjero que el precio del bioetanol es 20% más caro que la gasolina especial, a pesar de tener menos energía?

Asimismo, el funcionario de la ONU -ese nido de derechistas como Antonio Guterres, la Bachelet y el propio representante residente en Bolivia- olvida que estamos en una feroz campaña electoral, donde nuestro binomio espurio tiene que lidiar no solo con la oposición interna, sino con el mismo cerco internacional que acosa implacablemente al hermano Nicolás Maduro. En ese contexto, toda alianza es bienvenida. Pasadas las elecciones, ¡ya se verá! Máscaras nos sobran.

Tampoco podemos creer que ese alto representante desconozca la trágica realidad de YPFB. ¿De qué se preocupa? ¿Acaso no sabe que la famosa “industrialización” está funcionando a “cuarta máquina”? La planta de urea produce al 25% de su capacidad; a la planta Gran Chaco le falta gas y mercados y la planta de LNG no tiene otro fin que perder plata. De hecho en cuatro meses de comercialización, el bioetanol ha tenido poca venta y mucho rechazo. Ya lo dijo, con acierto,  la abuela de uno de los analistas más críticos de nuestra política energética: “la gata apurada parió gatitos ciegos”.

Lástima que los agroindustriales sean tan ingenuos de confiar en nuestro YPFB y el ministerio del ramo. Olvidaron que somos maestros en asumir compromisos y no cumplirlos y, si quieren obligarnos a acatarlos, acudimos a nuestra “justicia”, al igual que hicimos después de la derrota del 21F.

En fin, ellos deberían saber que nunca renunciaremos a nuestros objetivos ideológicos, uno de los cuales es destruir el capital privado para reemplazarlo con el capitalismo del partido, el único, el nuestro.

¡Biodiesel o muerte!

La entropía social en Japón

Página Siete, 20/10/2018

Uno de los retos de los historiadores es hallar las razones del colapso de grandes ciudades de la antigüedad, como Tiwanaku en Bolivia, centro de una de las civilizaciones más importantes en las Américas, que colapsó alrededor del año 1000 d.C. Generalmente se atribuyen esos colapsos a factores externos (desastres naturales, invasiones) o internos (guerras civiles, sobrepoblación, crisis económicas). Leer más…

Pentágono productivo

Página Siete, 11/08/2018

A este panelista decenal de “El Pentágono” le sorprendió la mención a esa figura geométrica que hizo el Vicepresidente (ex panelista del mismo programa) en su penúltimo discurso al país del 6 de agosto.

Descartada una  voluntaria propaganda al Pentágono actual de su parte, al parecer el providencial (para él) paso de don Alvaro García por ese programa televisivo ha dejado huella en su subconsciente. Leer más…